Libro recopila más de 2.500 especies de flora presente en el Desierto de Atacama

CIENCIA. El texto "Las Plantas de Atacama", fue publicado por el destacado científico español, Carlos Pedrós-Alió.

Envie este Recorte Version de impresion de este Reportaje Publicado el 23 de mayo de 2021 Visto 344 veces
EL LIBRO DESCRIBE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA POLINIZACIÓN EN EL DESIERTO FLORIDO, COMO LA "ALSTROEMERIA VIOLACEA"

"Yo viajé al norte grande en 1999 para estudiar los microorganismos de ambientes extremos con mis colegas los profesores Cecilia Demergasso y Guillermo Chong de la Universidad Católica del Norte", recuerda el profesor Carlos Pedrós-Alió doctor en Ciencias Biológicas de la University of Wisconsin y profesor de investigación en el Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, España.

"Durante 20 años hemos ido colaborando en los estudios sobre salares, lagunas y fuentes termales. De esos estudios también publiqué un libro de divulgación ("La Vida al límite"). Y en algún momento me di cuenta de que "mis" microorganismos no eran los únicos habitantes del desierto. Poco a poco fui familiarizándome con esas plantas, sus estrategias de adaptación, su evolución, entre otros", señala el académico que recientemente publicó el libro "Las plantas de Atacama. El desierto cálido más árido del mundo" que recopila parte de la vasta flora presente en Atacama y la descripción de los distintos tipos de hábitat que se conjugan aquí.

"Es el libro que a mí me hubiera gustado leer cuando llegué por primera vez", señala Pedrós-Alió.

"Mi investigación no es en botánica sino en ecología microbiana. En este libro he recabado la gran cantidad de información que investigadores, sobre todo chilenos y también norteamericanos, han ido acumulando a lo largo de décadas. Solamente he intentado resumir esa información y escribirla de una manera lo más atractiva posible. El objetivo del libro es que tanto un viajero que vaya a la zona como otro que viaje desde "el sofá" puedan leer el paisaje y disfrutarlo en toda su complejidad y espectacularidad", señala.

Divulgación de Atacama

El libro forma parte de la colección Divulgación (editado por el CSIC) y sostiene que en los 178 mil kilómetros cuadrados que componen el territorio se albergan aproximadamente 2.500 especies vegetales, como cactáceas, tamarugos y flores costeras, de las cuales, el 40% son endémicas.

En su primer capítulo el texto de "Las Plantas de Atacama…" explica las razones climatológicas que configuran el desierto chileno. A ello se agregan dos capítulos donde se analizan las características de los distintos desiertos presentes en el extremo norte del país (oasis de niebla, desierto florido, desierto absoluto, Pampa del Tamarugal) y un segundo capítulo donde se abordan las familias de plantas más importantes de Atacama.

"Las estimaciones de cuándo surgieron estas condiciones son de 150 millones de años para el clima semiárido, 33 millones para el árido y entre 8 y 10 millones para el hiperárido, periodos suficientes para que una gran variedad de plantas se hayan podido adaptar a estas condiciones extremas. Es más, ha dado tiempo a que muchas evolucionaran hasta formar especies endémicas, que no se pueden hallar en ningún otro lugar", señaló.

Amenazas

Se considera que un clima es semiárido cuando la precipitación anual es menor de 250 mm y mayor de 50 mm, árido si se encuentra entre 50 y 6 mm e hiperárido cuando la precipitación es menor o igual a 5 mm.

Para reflejar las características extremas del desierto chileno Pedro Aliós indica que en zonas como Iquique, uno de los puntos más secos de la costa, la media de precipitaciones desde 1978 a 1998 fue de 1,3 mm al año

Por ello, para el académico español, las principales riesgos para los distintos ecosistemas que exhibe el territorio están asociados a la extracción del agua para la actividad humana e industrial.

"Las principales amenazas son la extracción de agua de la capa freática y la contaminación. Son dos amenazas que se deben al crecimiento de la población y de la minería. Es difícil compaginar la economía y el bienestar humanos con la conservación del entorno. Pero es imprescindible encontrar un equilibrio", indicó el científico.

Carlos Pedrós-Alió ha trabajado durante 25 años en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona del CSIC y es miembro de la American Academy of Microbiology.

Su labor investigativa lo ha llevado a visitar las dos zonas polares, pero también hasta ambientes hipersalinos y en fuentes termales en Atacama y Costa Rica. Gran parte de su trabajo se ha concentrado en comprender la ecología y la diversidad de los microorganismos utilizando la genómica y la secuenciación masiva.

Tras más de 20 años investigando la vida microbiana de Atacama, Pedrós-Alió no deja de sorprenderse de la enorme diversidad y capacidad de adaptación de los organismos a una de las condiciones climáticas más extremas del planeta.

"La capacidad para encontrar agua donde no la hay. Unas la sacan de la niebla, otras de la capa freática y otras esperan pacientemente durante años hasta que caiga un chaparrón. La obtención de agua de la niebla, comprender las adaptaciones a las condiciones extremas y, dentro de mi investigación, aprender cómo funciona la vida microbiana en ambientes extremos. Esto tiene relevancia para muchos temas y en particular para la posibilidad de vida en otros planetas", finaliza.



Más información sobre Cultura