Los flancos abiertos de SQM que dificultan valorizar las ofertas recibidas por Calichera

El jueves el directorio de Oro Blanco analizará las ofertas recibidas. Al menos tres compañías estarían compitiendo.

Envie este Recorte Version de impresion de este Reportaje Publicado el 11 de septiembre de 2016 Visto 344 veces

La serie de flancos abiertos que mantiene SQM hacen difícil valorizar la compañía. El lunes se abrieron los sobres con las ofertas para adquirir Pampa Calichera y con ello el derecho a elegir tres de los ocho directores de la mesa de la minera no metálica. Sin embargo, el informe sobre los valores entregados por los interesados que está preparando Itaú BBA, en su calidad de asesor financiero, es clave.

Para el jueves está citado el directorio de Oro Blanco, sociedad que encargó buscar oportunidades al banco de capitales brasileños. En la cita, la entidad deberá entregar el análisis de las ofertas, el cual desde ya, aseguran cercanos, se “ve complejo”.

La serie de flancos que la firma controlada por Julio Ponce mantiene abiertos hace difícil llegar a un precio determinado, pues las ofertas están vinculadas a una serie de factores. Por una parte, en EEUU sigue en curso la demanda colectiva (classaction) en el marco del caso de financiamiento ilegal de la política, mientras en Chile la investigación por este mismo tema está lejos de terminar.

A este escenario, se suma el arbitraje con Corfo. El organismo estatal pide terminar con la concesión sobre el Salar de Atacama, algo que a SQM podría costarle el 40% de sus ingresos.

En paralelo, las sociedades que conforman parte de la cadena de control de SQM se encuentran analizando acciones legales contra el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitrán, por prevaricación administrativa por sus dichos respecto del proceso de venta. De escalar, esta acción podría derivar en una presentación ante tribunales en formato de querella o una acción administrativa ante Contraloría (ver nota adjunta).

Con todo, al menos se recibieron tres ofertas por la compañía, a pesar de que fondos de inversión internacionales desistieron de avanzar en el proceso justamente por las contigencias regulatorias y legales que atraviesa la compañía. 

Son unos US$2.000 millones los que Ponce espera recibir, pero el complejo diagrama de control de la minera no metálica obligó al controlador a estructurar una singular forma de venta.  

La serie A elige a 7 de los 8 directores, pero los estatutos de la compañía limitan los votos de dichas acciones a un 37,5%, lo que en la práctica impide que el 50,32% títulos preferentes en manos de Ponce voten. Por ello, el emblemático empresario ideó la venta de Calichera y la suscripción de un pacto de accionistas por parte de Potasios, sociedad cuyo 12,37% de acciones serie A le da derecho a un cupo en el directorio. Así, quien compre Calichera asegura al menos la mitad de la mesa. 

Sin embargo, la venta, tal como está, no deja satisfechos a todos. Al interior de los directorios de las sociedades cascada aún están a la espera de recibir información, pues habían solicitado un documento que explique las razones económicas de la estructura de venta del control, es decir, por qué no se incluyó Potasios en la transacción. Sin embargo, el estudio aún no ha llegado.

Ayer, SQM-B -el papel más líquido- cerró con una caída de 1,98%, mientras que Norte Grande retrocedió 1,48%.



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