De acuerdo con la información proporcionada por el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (OVDAS) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), el volcán Láscar mantiene la alerta técnica en nivel Amarilla, que comprende variaciones en los niveles de parámetros derivados de la vigilancia que indican que el volcán está por encima de su umbral base y que el proceso es inestable, pudiendo evolucionar aún aumentando o disminuyendo esos niveles, por ende, una erupción probable, se podría desarrollar en un periodo de semanas o meses.
En relación con el último Reporte de Actividad Volcánica (RAV), emitido por OVDAS-Sernageomin, que evaluó el periodo comprendido entre el 1 y 28 de febrero de 2025, se informa que durante este período continúa la presencia de indicadores anómalos en la actividad volcánica.
Con base en el registro de los equipos pertenecientes a la red instrumental, cámaras fijas y DOAS, se observó incandescencia y columnas de desgasificación menores a 1 kilómetro por sobre el nivel del cráter, además el flujo de SO2 presenta un carácter continuo, aunque los valores siguen siendo bajos, probablemente asociados a la dirección de dispersión de gases (en sentido contrario a la ubicación del equipo DOAS).
Asimismo, las alertas satelitales relacionadas con emisión de SO2 a la atmósfera, anomalías térmicas y radiancia en el cráter activo evidencian la continuidad en este proceso anómalo.
El registro de sismicidad continúa siendo bajo, pero algunas características en las formas de onda y una menor ocurrencia de sismos, presentan similitudes con aquellas ocurridas durante inicio de ciclos anteriores trianuales que evolucionaron hacia emisiones principalmente freáticas de baja energía.
De igual forma, Senapred en coordinación con la Delegación Presidencial, mantiene la determinación de un perímetro de seguridad de 10 kilómetros alrededor del cráter, medida que restringirá el ingreso a dicha zona y permitirá un control de acceso.